En estos días de traslados, preparativos, conferencias, conciertos, exposiciones han primado en muchas ocasiones los nervios e incluso la improvisación, pero qué decir del resultado, a la vista de todos éste ha sido increíble, yo nunca me hubiese imaginado que en esta precisa ciudad, donde tantas veces encontramos trabas enormes los cofrades, nos encontraríamos con el caramelo de ver entrar a nuestros titulares en la S.I.P.B Catedral.
Recuerdo que un vez allí no me podía creer lo que estaba viendo, la Señora y Reina del Consuelo frente a frente, y por primera vez, frente a esa grandiosa Señora, protectora de toda una ciudad, la cual lleva desde hace años en su techo de palio, no pudiendo éste estar mejor coronado si no fuese porque lleva a la madre de todos los ciudadrealeños.
Ver a su Hijo Cautivo a su lado, compartiendo ese mismo color grana que a cualquier foráneo le parecería titular de la misma hermandad, tampoco tenia precio, esa imagen ya de por si sola trasmite muchísimo, imaginense delante y al lado de semejantes Señoras. la estampa, sencillamente era apoteósica...
Y llegó la salida, y como no, se puso toda la carne en el asador o en este caso, todos los medios posibles para demostrar a toda España de la pasta de la que esta hecha nuestra Semana Santa, y qué decir que no se sepa o se haya hablado ya... si hubiese una palabra que definiese esa salida extraordinaria, yo, me quedaría, sin duda, con HISTÓRICA...